Redes sociales, ¿estar o pasar? Lo que nadie te dice si eres abogada

Hace unas semanas vi una conferencia organizada por el Colegio de Abogados de Sevilla que se titulaba exactamente así: Redes sociales, ¿estar o pasar? Tres abogados en ejercicio, con presencia digital real, debatiendo sobre algo que muchos compañeros siguen evitando. Me quedé con varias ideas que quiero compartir desde mi propia perspectiva, como futura abogada laboralista que está, precisamente, construyendo esa presencia ahora mismo.

La pregunta ya no es si estar. Es cómo.

Uno de los ponentes lo dijo con claridad: la pregunta de si hay que estar en redes sociales ya tiene respuesta. Lo que queda por decidir es dónde, cómo y con qué estrategia.

Y tiene razón. El proceso de buscar abogado ha cambiado radicalmente. Antes, el cliente llegaba a tu despacho casi sin información previa. Hoy, cuando alguien tiene un problema laboral —un despido, un ERE, un conflicto con su empresa— lo primero que hace es buscar en Google, en Instagram, en YouTube o directamente en la IA. Si en ese momento no estás, no existes. Y si no existen los abogados laboralistas serios, ese espacio lo ocupa alguien que no sabe de lo que habla.

Eso no es solo un problema de marketing. Es un problema de protección al ciudadano.

El error más común: hablar para abogados

Otro de los ponentes lanzó una pregunta que me pareció muy certera: ¿para quién publicas? Porque hay muchos abogados en redes que se dirigen a otros abogados, no a sus clientes. Vídeos yendo al juzgado, fotos con la toga, reflexiones sobre la profesión dirigidas al gremio. Está bien, pero no es lo que busca alguien que acaba de recibir una carta de despido a las 9 de la mañana.

Tu cliente no quiere saber cómo es tu día. Quiere saber qué va a pasar con el suyo.

En derecho laboral esto es especialmente relevante. Los trabajadores que nos necesitan tienen miedos muy concretos: ¿me pueden despedir así? ¿Qué es un despido improcedente? ¿Tengo derecho a algo si me despiden estando de baja? ¿Qué pasa si no firmo el finiquito? Ese es el contenido que necesitan.

Los límites que no son negociables

La conferencia también abordó algo que me parece fundamental y que no se dice suficiente: la deontología en redes sociales.

Un abogado no puede garantizar resultados. No puede prometer que vas a ganar el juicio, que te van a dar la máxima indemnización ni que el proceso va a durar X meses. No porque no queramos, sino porque el resultado no depende solo de nosotros. Hacerlo sería publicidad engañosa, y además sería mentir.

En redes hay perfiles que prometen exactamente eso. Y eso daña a la profesión y, sobre todo, daña a las personas que se fían.

Tampoco hay que responder consultas jurídicas en los comentarios públicos. Si alguien te hace una pregunta concreta sobre su caso en Instagram, la respuesta correcta es llevarla al privado y explicarle que necesitas conocer su situación en detalle. Dar una respuesta rápida en abierto sin conocer el caso no es ayudar: es arriesgarse a dar un consejo incompleto o equivocado.

Lo que me llevo para mi propio camino

Esta web y este blog son mi forma de estar. No tengo intención de grabarme yendo a vistas ni de hacer vídeos de tendencia. Lo que sí voy a hacer es escribir sobre las dudas reales que tienen los trabajadores y las empresas en materia laboral: contratos, despidos, bajas, derechos, conflictos cotidianos.

Contenido útil, riguroso y sin promesas que no puedo cumplir.

Empezar tarde en redes tiene un coste. Pero empezar sin estrategia, o peor, con deshonestidad, tiene uno mayor.

Si tienes una duda laboral concreta y quieres que la trate en el blog, puedes escribirme. Eso también es una forma de construir esto juntos.

Nota importante
Este blog tiene carácter divulgativo y general. No constituye asesoramiento jurídico individualizado ni sustituye la consulta con profesionales especializados en cada caso concreto. Actualmente estoy en proceso de formación para el acceso a la abogacía, con colegiación prevista en el Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares a partir de 2027, momento en el que podré ofrecer atención profesional personalizada en el ámbito laboral y civil.